La deuda de un estado insostenible.

Y lo peor es que los que nos gobiernan, y los que nos gobernaron, no pretenden reformar. Al menos no en su esencia. El PP prometió una reforma en profundidad del estado autonómico pero sus poderosas redes clientelares no se lo permiten. Existen ciertos sectores más proclives a la reestructuración del estado en el seno popular pero son minoritarios y a menudo apartados de los cuadros de mando.
A día de hoy con una prima de riesgo desbordada y un gobierno sobrepasado se impone la necesidad de diferencias la deuda financiera (la de los bancos) y la deuda soberana (la del estado). Pero lo que la mayoría de los analistas pasan por alto es que tanto una como otra han sido originadas por el ineficaz e insostenible estado de las autonomías. La primera con la quiebra de un sistema politizado de cajas de ahorro (CAM, CCM, Catalunya Caixa, Caixa Nova Galicia, Caja Madrid como base de Bankia) en el que se han colocado al frente a parte de las clientelas políticas sin preparación (y con unos sueldos abusivos e incontrolados) que han arrastrado al sistema financiero a una auténtica bancarrota. Agravada por una intervención forzosa desde Europa.
Por otro lado la deuda soberana. Encabezada por el galopante e insostenible gasto autonómico. Que ni beneficia al ciudadano, ni facilita la inversión interna o externa, ni supone facilidades. Sistema que se basa en principios de abierta desigualdad ciudadana (ley electoral injusta, pervivencia de privilegios económicos territoriales, etc) y de mantenimientos de los privilegios de las castas políticas mayoritarias y un elevado número de empresas públicas abiertamente clientelares. A la que sigue el sostenimiento de un elevadísimo número de municipios que suman otra gran cantidad de deuda que ahoga las cuentas del estado y por ende a los ciudadanos españoles.
Cualquiera con sentido común comenzaría las reformas en profundidad necesaria. Y lo haría en la estructura:
1) Reformando el estado autonómico con la devolución al estado de las competencias más costosas (educación, sanidad y justicia) para una correcta reordenación y el beneificio directo para el ciudadano.
2) Eliminación de entes públicos endeudados e insostenibles.
3) Reducción drástica del número de ayuntamientos y fusión inmediata para garantizar servicios ciudadanos.
4) Legislar los sueldos máximos de cargos políticos e institucionales como se hace con el salario mínimo interprofesional.

No me canso de repetirlo. Y es que los ciudadanos debemos ser parte activa de la democracia porque hemos de reconquistar la voz y la iniciativa. Y relegar a su puesto de servidores públicos a los políticos que han viciado el sistema y no pretenden renunciar a su privilegiada situación.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Análisis Semana Santa Ciudad Real 2017

Escribir sin duende

ANÁLISIS DE LA SEMANA SANTA DE CIUDAD REAL 2016