Reflexión política al paso del Tour por Cataluña

Hoy el Tour de Francia, la gran prueba de uno de los deportes más nobles (a pesar de los escándalos de dopaje que por otro lado existen en todos los deportes), ha discurrido por territorio español entre Gerona y Barcelona.
Los analfabetos independentistas habían llamado a boicotear esta prueba deportiva haciendo gala de su mala educación y de la inconsistencia de sus argumentos.
¡Atentos al disfraz! En la llamada al boicot lo hacían por el jacobinismo del estado francés que no reconoce las realidades nacionales. Estos tíos de ERC y sus colegas de otros rincones de España se autointitulan "realidad nacional" cuando la propia historia, la realidad de su pueblo y la memoria colectiva se lo niegan por activa y pasiva.
La propia Historia ya que jamás han existido como entidad política diferenciada de España. El invento de los nacionalismos en España viene de una mentalidad pequeño-burguesa muy acostumbrada a velar por intereses propios y dispuesta a pactar con Dios o el Diablo para poner a salvo sus negocios (en el caso catalán la industria textil, por ejemplo). Desde el año 1978 y, debido a la actual monarquía federal que sufrimos, han alcanzado las cotas de autogobierno más importantes de su historia (infinitamente mayores que en la pactada monarquía medieval aragonesa). Esta cesión de competencias a las comunidades autónomas españolas ha supuesto la cesión de las competencias en Educación con la que están llevando a cabo un genocidio cultural contra todo lo que fomente los lazos de unidad y convivencia con todos aquellos que se sientan españoles por encima o paralelamente a sentirse catalanes, ha llevado a tergiversar políticamente los contenidos educativos reduciendo la educación en castellano hasta la desaparición efectiva del mismo.
En esencia, el pilar de la legitimidad histórica se reduce al que les otorga la Constitución de la monarquía federal que está vigente desde 1978. Con el único precedente del muy recortado Estátut de Núria que "disfrutaron" durante la 2ª República.
La realidad de su pueblo se ha visto hoy en la etapa del Tour dónde hemos podido disfrutar de cientos de banderas españolas en Barcelona y alrededores. Pero no solo en manifestaciones festivas nos quedamos. Los procesos electorales de reforma del Estatut fueron ignorados por la mitad de la población cansada de un "estado de excepción" que ya se extiende desde hace demasiado tiempo.
Y a la memoria colectiva de pertenencia a España no he de extenderme en ello. Más aún cuándo un altísimo porcentaje de la población catalana (como de la vasca) son descendientes de andaluces, extremeños o castellanos viejos y nuevos. Esos charnegos son los que han construído la actual y opulenta Cataluña. Región llamada a ser cabeza de España y que es devorada por los políticos y sus mezquinos intereses, intentando imponer un estilo de vida de espaldas al resto de España, lesionando la imagen del cosmopolitismo y tolerancia de los catalanes.
Tal estado de cosas, bendecido por el actual sistema monárquico federal, debe tener salidas racionales que siempren beneficien al ciudadano, recorten los gastos de administración generados por tan mastodóntico aparato de instituciones estatales, paraestatales, regionales y locales. En el caso de Cataluña volver al tradicional sistema comarcal y a reforzar la administración del estado. Han de ser la administración más cercana al ciudadano y la más lejana las que se complementen y actúen facilitando la vida del mismo.
De jacobinos acusan al estado francés los burros independentistas y por eso abogamos, por ahogarles en la cultura de un estado que beneficie al ciudadanos y que con su eficacia acalle las bocas de los que solo pretenden confundir, sembrar el caos y cortar la libertad del hombre y del ciudadano catalán y español.

Comentarios

  1. Gracias por el comentario. Cada día me parece más claro que el estado de las Autonomías, lejos de ser una solución es parte del problema!

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