Solo unas ideas (Semana Santa 2018)

SÓLO UNAS IDEAS
Se nos va otra Semana de Pasión con muchos deberes por hacer. Con los mismos apuntes de los últimos años, con los bocetos de cofradías muy trabajadas en la calle. Pero con tremendos lunares crónicos de muchas otras. Y eso que este año, la privación del Viernes Santo, nos dejó huérfanos de pinceladas buenas y de otras carencias, desgraciadamente, habituales.
Suena a recurso repetido pero no por ello voy a cambiar el discurso. Quiero exponer algo de lo que creo podría mejorar. Además, no pretendo cargar toda la culpa en las Juntas de Gobierno de muchas hermandades. Bastante tienen con intentar convencer a un número de hermanos elevado que se muestran remisos a salir y acompañar a su cofradía. A veces el sentido de la crítica debe dirigirse a centrar los esfuerzos en otros frentes. Si repetimos los mismos esfuerzos con pobres resultados quizá haya que cambiar de táctica y ver si los resultados son otros.

PARA MEJORAR
CAMBIOS DE DÍA
Después de mucho clamar, a veces en el desierto, este último año ha habido movimientos serios para que algunas hermandades cambien de día. Específicamente el Viernes Santo por la mañana. Sigo creyendo que ese es el tapón que hace que nuestra Semana Mayor no puede ya crecer. El Viernes soporta diez cofradías y es el día en que mucha gente de los pueblos y de fuera no se quedan en nuestra ciudad. El Lunes Santo debe ser una prioridad para alguna de estas cofradías. Parece ser que en San Pedro no se es flexible con el cambio de día pero sólo dos cofradías tienen a los Titulares en la parroquia. ¿Habría que romper la baraja y buscar otro lugar para el cambio de día? ¿Merece la pena una salida y entrada histórica para una cofradía paupérrima?
El Miércoles Santo también da para, al menos, una cofradía más en la calle. ¿Misma reflexión?

VIA CRUCIS
Mientras no haya ninguna cofradía muchos ciudadrealeños que no se desplazan fuera acuden al Via Crucis penitencial. Es algo totalmente digno de mejoras y a dignificar. El Cristo de la Buena Muerte tirado en un banco del Prado, la imposibilidad de verlo dentro del propio grupo de oración, la cada vez más acuciante falta de balcones en muchas estaciones… Son imágenes que hacen del Via Crucis una celebración penitencial que se puede mejorar.
El Cristo de la Buena Muerte podría ser llevado en unas pequeñas andas como la que el Cristo de la Piedad sacó en el Via Crucis de su centenario elevando su efigie ante los fieles que lo acompañan y que pueden así contemplarlo en las estaciones.
Las estaciones podían rezarse, como sucede en San Pedro, por los templos por los que pasa dignificándose aún más el transcurrir de los grupos. Carmelitas, Merced, San Ignacio, incluso Obispado/Servicio Doméstico (con una pequeña variación de recorrido) serían lugares para realizar estaciones.
Aún así creo que el Via Crucis de Penitencia debía realizarse el Sábado de Pasión como reflexión previa a las Estaciones de Penitencia que se celebran en nuestra ciudad.


RECORRIDOS
Por lo general, y con la consolidación de la Carrera Oficial, han mejorado mucho. Al igual que los horarios. Como he repetido en otras ocasiones a mi me gustaría el Silencio más temprano, sobre la 1 de la madrugada, y creo que repercutiría muy positivamente en la cofradía. Y yo también eliminaría la procesión del Mayor Dolor puesto que su sentido primitivo ya no procede. Y también ayudaría a concentrar sus esfuerzos en su día de salida.
También, y personalmente, me gustaría que la Soledad saliese un poco más tarde (7 de la tarde) y se recogiese un poco después (22 o 23 horas) pero soy consciente de los impedimentos que desde la parroquia se pusieron para este horario.

MÚSICA, EXORNOS, PASOS
El nivel musical se mantiene en unas excelentes cotas. Es cierto que el repertorio de algunas cofradías repite marchas que se ponen de moda y desecha clásicos. Y, en ocasiones, se eligen marchas poco lucidas para momentos especiales. Pero eso va en gustos y no seré yo quien enmiende nada a nadie.
En ocasiones se abusa de los saludos, algo que ralentiza el discurrir de las cofradías.
Los exornos florales que hemos visto han sido correctos a pesar del punto “asilvestrado” que algunos pasos lucen.
El exorno de las imágenes, tanto titulares como secundarias, ha mejorado sensiblemente. Tenemos en Ciudad Real un nivel de vestidores muy alto que, además, se extiende durante todo el año litúrgico y es de agradecer. No pongo doy nombres por no dejarme a nadie en el tintero.
Hay pasos que no pueden restaurar sus imágenes secundarias y que podían exornarlas maravillosamente. Dejo ahí la reflexión y quién tenga oídos que oiga.
Los pasos en ejecución (Nazareno, Medinaceli, Penas, Flagelación, Huerto, Piedad) prometen una factura artística de muy alto nivel cuando estén completos que es el camino a seguir por otras corporaciones de cara al futuro.
Los palios también están muy completos por lo general. Y es de desear que los que han de completarse mantengan su identidad propia y no se lancen al “estreno por el estreno” y bordar y repujar como si no hubiese mañana. Paciencia, gusto artístico y simbolismo.
CORTEJOS
El “eterno gran mal”. Aunque en general se avanza hacia la dignificación de los mismos, sostenidos en número, ordenados la mayoría y con los enseres cuidados y suficientes. Completas en enseres y ordenadas las de siempre: Prendimiento, Penas y Flagelación. Muy bien ordenada y con aumento de nazarenos la Esperanza. Muy seria y con el orden habitual el Nazareno.
Se repiten los problemas crónicos: cofradías que estiran el cortejo y pueden ir más recogidas. Y lo peor los tiempos de pasos, desesperantes en algunos tramos donde se puede estar más de una hora viendo pasar una cofradía con cien nazarenos. ¿Motivos? Me temo que la profusión de saludos muy demorados en su ejecución es uno de los motivos. No hay que correr pero las cofradías tienen que discurrir, el fiel que observa desde fuera, el que acompaña, el que está siendo catequizado debe acercarse y quedar con ganas de más cofradía. Y, sobre todo, el hermano de fila, el verdadero protagonista, que hace penitencia pero debe ser escuchado más a menudo en este, y otros, puntos.

IMPLICACIÓN DE LOS HERMANOS
No voy a ser yo el que de lecciones porque tengo a algunas de mis hermandades reducidas a la mínima colaboración. En un mundo acelerado, lleno de compromisos y trabajos, las fatigas para ser un hermano comprometido de la hermandad son inmensas. Quizá muchas hermandades han de fijarse unos objetivos realistas. No pecar de escasez pero tampoco de demasía. Actos elegidos bien organizados y con los que la hermandad demuestre seriedad, saber hacer y que tengan algún tipo de beneficio (espiritual, caridad y económico). La profusión de pregones, carteles y actos ( y su simultaneidad) hacen, a veces imposible, al hermano de varias corporaciones acudir a todos.
¿No puede que sea mejor editar un mismo cartel para varios años que suponga un ahorro efectivo? ¿No sería más fácil organizar un pregón en efémerides señaladas o con cierta periodicidad (bianual, quinquenal)?
Y no me queda más que cerrar mi reflexión en voz alta. Y la cierro deseando ver la nueva talla del Resucitado que espero que dignifique el final de nuestra Semana Grande y mueva verdaderamente a piedad para mayor gloria de Dios. Algo que muchos cofrades hemos anhelado durante años.
Enhorabuena a todas las cofradías. Al final es de héroes llevar a las calles el mensaje cristiano cada vez más atacado y escandaloso en este mundo confuso que nos ha tocado vivir.
Que el Señor y Su Santísima Madre nos protejan.


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