miércoles, 27 de abril de 2022

Luces y Sombras de la Semana Santa 2022

LUCES Y SOMBRAS DE LA SEMANA SANTA DE CIUDAD REAL 2022


Hacia una nueva vieja Semana Santa


Hemos vuelto. Tras una espera eterna, tras el dolor, tras la oración y por ella. La esperanza, guardada durante el período más largo sin pasos en la calle desde la Guerra Civil, se hizo presente. Y las cofradías estaban allí. Y lo estaban porque las hermandades no dejaron de trabajar y vaya mi primer reconocimiento a todos esos cofrades ciudadrealeños que no han dejado de restar tiempo a su vida para ofrecérsela a otros. Desde los que hacían su aportación económica callada, hasta los que estaban en primera línea ayudando. Sin olvidar a esas juntas de gobierno que no han desfallecido.

Y esta quiere ser mi primera intención. En un mundo plagado de “ofendiditos”, en medio de una cultura de la cancelación y de la falta de comprensión lectora, quiero verter mi opinión de manera libre. Reconocer el esfuerzo y hacer una crítica constructiva ofreciendo soluciones. Luego la gente es libre, las hermandades soberanas y el Señor todo sabiduría para iluminar.

También habrá, ya lo hay, que me ponga verde sin ser capaz ni de decírmelo a la cara. Pero aquí estoy para debatir educadamente con espíritu cristiano y conciliador. Quien tenga oídos que oiga.


Hace más de dos años que la Semana Santa no lucía en esplendor. Y cabe preguntarse si para algunas de las cofradías han sido dos años perdidos. De las 24 hermandades casi la mitad se encuentran en una situación de languidez casi permanente. 

¿Quizá sea el momento de avanzar hacia otro modelo de Semana Santa? 

Eso es seguro para aquellas hermandades que:

  1. No desarrollan cultos a sus Titulares o se encuentran “de prestado” en lugares que no favorecen ni actos devocionales, ni su propio cuidado y conservación.
  2. No desarrollan apenas actividad durante el año.
  3. No ejercen una práctica catequesis pública en su estación de penitencia.

Si la respuesta es afirmativa a cada una de estas frases hay dos opciones:

  1. Disolverse
  2. Cambiar radicalmente la situación



Los traslados: la pequeña Semana Santa. Viejas y nuevas vísperas.


Uno de los actos que edifican el significado de hermandad, que dignifican el culto y que ponen de manifiesto el fin catequético de una corporación es el Traslado Solemne de sus titulares. En Ciudad Real son aún pocas las hermandades que realizan este acto no siempre bien entendido y, a veces, peor explicado.

Aún así, un acto de este cariz debe convertirse en un hecho valorado y que nos ha dejado a los fieles estampas únicas y ejemplares. Quiera Dios que sean más, que extiendan la devoción y que señalen los días venideros de la Pasión, Muerte y Resurrección con su carácter penitencial. 

Y lo mismo para los Vía Crucis con Titulares a los que las hermandades y la propia Asociación han renunciado tristemente.

Hagamos visible en la calle al Señor y su Madre. Y cuanto más mejor.

Las vísperas han de brillar más allá de la maravilla del Nazareno y la lección perchelera.





Las notas de las cofradías


Este año valoraré el conjunto con sus luces y sombras. Agruparé de forma común hechos que comparten una valoración que, en cuanto personal, también pulso en la calle. Entre muchos cofrades a pie que me comentan, me sugieren y me animan a analizar.


SOBRESALIENTE


-Los pasos nuevos: Nazareno, Piedad, Flagelación, Descendimiento, Penas, Borriquita, Medinaceli, Huerto… sin duda se van a convertir en referente, en altares andantes. Cada uno con su personalidad, detalles, estilo e iconografía. Hay Semanas Santas de interés turístico internacional a la que ya les gustaría tener los pasos de Ciudad Real.


-Los exornos florales y los cuerpos de priostía. Los ha habido extraordinarios como el de ambos pasos del Prendimiento, muy detallistas como las Angustias y, en general, muy correctos.


-Los cambios de Descendimiento, Angustias y Soledad. Aunque con camino todavía por recorrer son una evolución a mejor. Cofradías que han hecho coincidir el espíritu de su estación de penitencia con el instante pasional representado. Hay que seguir mirando adelante pero el trabajo ya hecho es sensacional.


-El Domingo de Resurrección. Se pueden tener muchos tipos de resucitado pero que sean una talla procesional. La procesión del Resucitado brilló con luz propia. Con dos pasos bien llevados y con un broche más que digno que también puede y debe seguir creciendo.


-Tres bandas: Santo Tomás, Elevación de Criptana y Pasión de Linares que han dejado el listón musical muy alto. Y le damos el áccesit a los Coloraos de Daimiel que se mantienen, también a un buen nivel.





NOTABLE


-La carrera oficial. Se ha consolidado y es un hecho positivo que organiza y otorga orden al discurrir de las cofradías. Se puede mejorar en algunos aspectos que las hermandades tendrán que analizar pero sin renunciar a un avance como este.


-Los cortejos que siguen o mantienen una línea ascendente: Prendimiento, Flagelación y Nazareno ocupan este año el podio por orden, progresión y seriedad. Luego encontramos un grupo numeroso que puede ser referencia en un futuro: Penas, Esperanza, Piedad y Soledad. Y otro grupo numeroso que ha progresado positivamente: Coronación, Descendimiento y Angustias.


BIEN


-El público. Mucho más numeroso que en otras Semanas Santas. A pesar de ello tiene que aprender a ver y buscar cofradías. A ver, porque aún es capaz de aplaudir levantás de Cristos muertos o saetas en hermandades de negro. A buscar, porque las cofradías no se ven, únicamente, tras una valla comiendo pipas.


-El andar de la mayoría de pasos. Aunque algunos pasos, en especial con misterios que pueden andar más en largo, discurren en demasía lentos y otros abusan de saludos. En ambos casos sufriéndolo el nazareno de fila. Los palios, en general, muy bien andados. Con elegancia, prestancia y sensibilidad.





APROBADO


-Cuerpos de acólitos. Las hermandades siguen haciendo un esfuerzo loable por dignificar su paso con cuerpos de acólitos. En algunos casos se estrenaban ceriferarios como en el Huerto. Pero los acólitos deben mejorar en su presencia, estética y, sobre todo, formación. A ello no debe ser ajeno el consiliario y pueden solemnizar cultos importantes en la parroquia y la hermandad. Para ello la formación es irrenunciable. Saber y conocer aspectos litúrgicos. El qué y el porqué.





SUSPENSO


-El Lunes Santo. Sigue siendo un día perdido para cofradías. Una posible solución a la nefasta distribución de hermandades en los días pasionales de Ciudad Real. El Via Crucis se mantiene inalterable. El Cristo de la Buena Muerte podría ir portado en unas andas pequeñas para que el fiel pudiese observarlo al meditar las estaciones. Creo que el Cristo de la Piedad puede prestarlas y dignificar la presencia del Señor. Vía Crucis al Sábado de Pasión como meditación previa a las estaciones de penitencia de nuestra Semana Santa.


-Pasos con la candelería apagada. Algunos, como el misterio de la Coronación, sin una sola luz al paso por la Plaza Mayor. Hay que cuidar detalles tan importantes en plena carrera oficial.


-El Viernes Santo por la mañana. Es sin duda el lunar de nuestra Semana Mayor. Con la excepción del Huerto el resto de cortejos son mínimos, con escasez de enseres y atributos. El problema estriba en que estas corporaciones no realizan cultos a sus Titulares y no tienen apenas vida. La Misericordia presentó este año el paso magníficamente exornado pero la cofradía debe ser mucho más que un paso. ¿Por dónde pasa la solución? Personalmente he defendido el cambio de día de alguna o algunas de estas corporaciones nazarenas. Especialmente al Lunes Santo en que tendrían la ciudad para ellas solas. Pero también pasa por revitalizar estas hermandades, incorporar a la juventud, tener proyectos ilusionantes. Y mientras eso pasa pueden acabar con el horrible recorrido del Viernes por la mañana cambiándolo por el del Nazareno el Domingo de Pasión o el de la Soledad…


-El Santo Sepulcro. Una lástima que tiene difícil explicación. El centro de la procesión oficial que presento la imagen más pobre, mutilada y triste en años. Trabajo durante todo el año, previsión y compromiso para salir de una crisis sin precedentes.


-Jugar a pasitos. Para incorporar a la infancia y la juventud a la vida de hermandad se hacen muchas actividades. El dar la responsabilidad de sacar un paso pequeño y sencillo a la calle es maravilloso pero fuera de la Semana Santa. En nuestra Semana Mayor pasos de escasa o nula calidad, el desvirtuar el paso del Titular o Titulares principales de la cofradía o el acumular aún más retrasos para el cortejo y el nazareno de fila, hacen de estos pasitos algo prescindible. Algo que sería, en cambio, muy acertado en tiempo de glorias y supondría el hecho de dar continuidad a la vida de hermandad más allá de la propia Semana Santa en la que los Titulares que representan la Pasión, Muerte y Resurrección deben ser el centro. 


-El Silencio. Un lento declinar. Y no parece tocar fondo. Este año había depositado muchas ilusiones con el nuevo cuerpo de capataces que tan espléndida labor hace en otras cofradías. Pasito nuevo y la Virgen a ruedas. ¿Por qué no subimos a la Virgen en el pasito nuevo? ¿O hacemos un Stabat Mater con el Cristo? ¿O tenemos un plan b con andas pequeñas visto que el proyecto actual peca de excesivamente ambicioso? ¿Por qué ya bajamos de 300 nazarenos cuando en mi juventud se superaban los mil? ¿Por qué no adelantamos la hora de salida sin perder el carácter del Silencio? ¿Y el recorrido? ¿De verdad lo único que modificamos es dar la vuelta por la plaza de la Diputación? ¿Y la catequesis en la calle? Yo no soy hermano pero si lo fuese aportaría estas ideas u otras. Pero me dolería (me duele) enormemente ver el bajón continuado de mi hermandad.


-El Jueves por la Tarde. Sus retrasos hacen que ver el discurrir de las estaciones de penitencia sea una tortura. Tiempos de paso elevadísimos para cortejos irrisorios. Y una hermandad que va al margen de las demás. Pues si la baraja ya está rota. Que se rompa del todo.



Que el Señor nos ayude. Que el próximo año tengamos la fuerza, el coraje y la valentía de seguir haciendo catequesis en la calle. Que Cristo y su Santísima Madre nos guarden a todos. Y que un día no muy lejano podamos hacer estación de penitencia a la S.I.B. Catedral. A los pies de la Santísima Virgen del Prado y con la rodilla en tierra, postrados ante el Santísimo. Verdad y fin de todo cristiano en este valle de lágrimas.


Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.


miércoles, 17 de junio de 2020

Resistiremos



Seguimos resistiendo.
La muerte no vencerá
ni a la memoria de nuestros mayores.
Nos levantaremos aunque sea entre cenizas.
De los escombros de esta derrota.
De los rescoldos del incendio
queda la llama del hogar común.
Y las almas rotas,
los fríos elementos,
las caras que serán otras.
Quedarán preñadas las nubes,
del humo de estos muertos.
Se tornarán malditas
palabras y deseos,
Pero nuestros recuerdos,
 sueños de infinita
gloria y anhelos.
Dormirán en el regato frío
de las tumbas de nuestro suelo.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Los pueblos grises

Así vienes, asomando entre los caminos llenos de polvo, entre los olvidados recodos, con cancelas de pecho herrumbroso. Así, desvencijada, con nieve en el pelo y los ojos, con perfume a naftalina y opio. Me ofreces tu alma teñida de rojo, el brillo de tus labios de pizarra y oro.

Así has dejado a tus abuelos, de pupitre y verso roto, de mazapán y callejones sordos. Acariciando el silencio insondable, vago y añoso.

Así vagabundean por tus venas de perro sarnoso, las pupilas dilatadas y los críos rompiendo en sangre sus codos.

Así se han oxidado corredores estrechos y coros de niños mozos.

Mencía me trae el tiempo, en frascos de cloroformo.

Las viejas ya se han dormido con sueños de flor de loto. El aire enrarecido por siglos largos e ignotos.

Así se quedan los grises pueblos, flotando en inmensos mares, llorando solos.

jueves, 25 de abril de 2019

La dignidad del nazareno. Breve análisis de la Semana Santa de 2019


LA DIGNIDAD DEL NAZARENO. BREVE ANÁLISIS DE LA SEMANA SANTA 2019

Con motivo de la pasada Semana Santa leía un artículo con este maravilloso encabezamiento para hacer referencia a la masificación de nazarenos en los cortejos sevillanos. Y, paradójicamente, nos vale de referencia para analizar nuestra Semana Mayor. Pero dirigiéndolo al otro lado: a la necesaria dignificación de los nazarenos por su escasez y su poco cuidado.
Un año más nuestra Semana Santa y sus cofradías se encuentran con los mismos problemas, crónicos en algunos casos, en aras de solución en otros. Pero, por el contrario, nos encontramos nuevos desafíos.

La Semana Santa de 2019, atípica, cambiante, extraña y caprichosa, nos deja un sabor agridulce. Una cuaresma de efemérides con dos grandes Via Crucis extraordinarios de los que deberían tomar nota los organizadores del Via Crucis arciprestal (ahora llamado interparroquial). Unas vísperas a medio hacer con un Nazareno ‘in albis’ y una Dolorosa con buenas sensaciones.
El Domingo de Ramos brilló como los últimos años aunque los nazarenos de los cortejos de las tres corporaciones se han estancado este año frenando su crecimiento. ¿Razones? El nazareno no es el centro de la cofradía.
La Borriquita, con un trabajo continuado, logra mantener un importante número de nazarenos. Sigue siendo un desafío exornar el paso y las imágenes. Y hay que mejorar el tiempo de paso. Cuarenta y pico nazarenos no pueden tardar en pasar una hora.
La Coronación ha mejorado mucho en detalles como el trabajo en los pasos, el exorno o la priostía. Además, el cortejo iba bien ordenado.

El Prendimiento, también, con el cortejo ordenado pero menos numeroso que en otras ocasiones. Los pasos muy bien como es costumbre.
Lunes Santo. Sigue siendo un día perdido para nuestras cofradías. Sigue teniendo un Vía Crucis clericalizado donde el protagonismo no es del fiel, no es de los cofrades y no lo es de la Imagen Sagrada que lo preside, la cual va portada con menos brillo que en muchos traslados.
El Martes Santo la cofradía de Medinaceli ha aumentado su cortejo respecto a años anteriores pero lastra problemas en su discurrir con tiempo de paso muy lento.
La hermandad de la Esperanza, con un nutrido y ordenado cortejo, se ha convertido en un referente con una marcada identidad propia de cofradía de barrio.
Las Penas creo que mantuvo su línea habitual. Juzguen ustedes.
La Flagelación, en un miércoles desapacible, puso en la calle un gran cortejo y supuso un auténtico acierto el estreno de la banda en el paso de misterio. Con un paso por la Merced de los más impresionantes que recuerdo en nuestra Semana Santa. Impresionante. El palio, como siempre, dando lecciones de saber hacer. Una pena que lo apresurado por la amenaza de lluvia nos privase de muchos momentos.
Jueves en blanco.
El Viernes Santo por la mañana sigue siendo el auténtico despropósito de nuestra Semana Santa. Hermandades inexistentes con cortejos irrisorios (¡veinte túnicas!), atributos portados como si llevases cualquier cosa, nazarenos destapados, algunos viendo la procesión por fuera con la túnica, nazarenos en los bares con la túnica. Todo lo que NO debe ser una cofradía en la calle se puede ver el Viernes Santo por la mañana en Ciudad Real. Una vergüenza para propios y turistas.
Y a ello hay que sumarle los bochornosos sucesos del Sábado por la mañana. Cuando te echan literalmente a la calle, poniendo el peligro patrimonio material y humano, cuando no se tiene ni al culto tus titulares, ¿qué se espera para abandonar un lugar donde ni te quieren ni te respetan? Quien tenga oídos que oiga. Yo como hermano lo tendría claro.
Como broche de esta Semana Santa la despedida de la talla del Resucitado de Donaire. Una excelente noticia. Ahora salen defensores de esta talla que ni mueve a devoción (ha habido colas para rezarle) ni es una talla procesional más allá de una imagen postconciliar modernista que no llegó a entroncar con la tradición imaginera española.

Al hilo del título del artículo, no quería finalizar sin hacer una pequeña reflexión. La figura del costalero se ha convertido en el eje sobre el que basculan muchas de nuestras cofradías. Hay algunas con más costaleros que nazarenos de fila. Y las Juntas de Gobierno cuidan a sus costaleros y trabajan para ellos antes que por llenar el cortejo de túnicas nazarenas. Es un desenfoque de cuál es la figura central de la cofradía en la calle. Yo, que he sido costalero, abomino de los costaleros que nunca se ponen la túnica de su hermandad, de las cuadrillas de foto en redes sociales y postureo creciente. El carácter penitencial de las hermandades, el anonimato y el silencio languidece frente al ruido de algunos en el mundo ‘de abajo’.
Una cofradía en la calle debe conseguir el equilibrio entre los que portan la Sagrada Imagen, los que hacen penitencia anónima y los que dignifican la cofradía como servidores o cuerpos de acólitos. Si se pierde este equilibrio en favor de unos la cofradía adolece de una carencia total en fondo y forma.
Tras la Sagrada Imagen el nazareno de fila debe ser el centro de la cofradía. Lo demás es contingente pero la figura del nazareno es la única y más necesaria.

jueves, 5 de abril de 2018

Solo unas ideas (Semana Santa 2018)

SÓLO UNAS IDEAS
Se nos va otra Semana de Pasión con muchos deberes por hacer. Con los mismos apuntes de los últimos años, con los bocetos de cofradías muy trabajadas en la calle. Pero con tremendos lunares crónicos de muchas otras. Y eso que este año, la privación del Viernes Santo, nos dejó huérfanos de pinceladas buenas y de otras carencias, desgraciadamente, habituales.
Suena a recurso repetido pero no por ello voy a cambiar el discurso. Quiero exponer algo de lo que creo podría mejorar. Además, no pretendo cargar toda la culpa en las Juntas de Gobierno de muchas hermandades. Bastante tienen con intentar convencer a un número de hermanos elevado que se muestran remisos a salir y acompañar a su cofradía. A veces el sentido de la crítica debe dirigirse a centrar los esfuerzos en otros frentes. Si repetimos los mismos esfuerzos con pobres resultados quizá haya que cambiar de táctica y ver si los resultados son otros.

PARA MEJORAR
CAMBIOS DE DÍA
Después de mucho clamar, a veces en el desierto, este último año ha habido movimientos serios para que algunas hermandades cambien de día. Específicamente el Viernes Santo por la mañana. Sigo creyendo que ese es el tapón que hace que nuestra Semana Mayor no puede ya crecer. El Viernes soporta diez cofradías y es el día en que mucha gente de los pueblos y de fuera no se quedan en nuestra ciudad. El Lunes Santo debe ser una prioridad para alguna de estas cofradías. Parece ser que en San Pedro no se es flexible con el cambio de día pero sólo dos cofradías tienen a los Titulares en la parroquia. ¿Habría que romper la baraja y buscar otro lugar para el cambio de día? ¿Merece la pena una salida y entrada histórica para una cofradía paupérrima?
El Miércoles Santo también da para, al menos, una cofradía más en la calle. ¿Misma reflexión?

VIA CRUCIS
Mientras no haya ninguna cofradía muchos ciudadrealeños que no se desplazan fuera acuden al Via Crucis penitencial. Es algo totalmente digno de mejoras y a dignificar. El Cristo de la Buena Muerte tirado en un banco del Prado, la imposibilidad de verlo dentro del propio grupo de oración, la cada vez más acuciante falta de balcones en muchas estaciones… Son imágenes que hacen del Via Crucis una celebración penitencial que se puede mejorar.
El Cristo de la Buena Muerte podría ser llevado en unas pequeñas andas como la que el Cristo de la Piedad sacó en el Via Crucis de su centenario elevando su efigie ante los fieles que lo acompañan y que pueden así contemplarlo en las estaciones.
Las estaciones podían rezarse, como sucede en San Pedro, por los templos por los que pasa dignificándose aún más el transcurrir de los grupos. Carmelitas, Merced, San Ignacio, incluso Obispado/Servicio Doméstico (con una pequeña variación de recorrido) serían lugares para realizar estaciones.
Aún así creo que el Via Crucis de Penitencia debía realizarse el Sábado de Pasión como reflexión previa a las Estaciones de Penitencia que se celebran en nuestra ciudad.


RECORRIDOS
Por lo general, y con la consolidación de la Carrera Oficial, han mejorado mucho. Al igual que los horarios. Como he repetido en otras ocasiones a mi me gustaría el Silencio más temprano, sobre la 1 de la madrugada, y creo que repercutiría muy positivamente en la cofradía. Y yo también eliminaría la procesión del Mayor Dolor puesto que su sentido primitivo ya no procede. Y también ayudaría a concentrar sus esfuerzos en su día de salida.
También, y personalmente, me gustaría que la Soledad saliese un poco más tarde (7 de la tarde) y se recogiese un poco después (22 o 23 horas) pero soy consciente de los impedimentos que desde la parroquia se pusieron para este horario.

MÚSICA, EXORNOS, PASOS
El nivel musical se mantiene en unas excelentes cotas. Es cierto que el repertorio de algunas cofradías repite marchas que se ponen de moda y desecha clásicos. Y, en ocasiones, se eligen marchas poco lucidas para momentos especiales. Pero eso va en gustos y no seré yo quien enmiende nada a nadie.
En ocasiones se abusa de los saludos, algo que ralentiza el discurrir de las cofradías.
Los exornos florales que hemos visto han sido correctos a pesar del punto “asilvestrado” que algunos pasos lucen.
El exorno de las imágenes, tanto titulares como secundarias, ha mejorado sensiblemente. Tenemos en Ciudad Real un nivel de vestidores muy alto que, además, se extiende durante todo el año litúrgico y es de agradecer. No pongo doy nombres por no dejarme a nadie en el tintero.
Hay pasos que no pueden restaurar sus imágenes secundarias y que podían exornarlas maravillosamente. Dejo ahí la reflexión y quién tenga oídos que oiga.
Los pasos en ejecución (Nazareno, Medinaceli, Penas, Flagelación, Huerto, Piedad) prometen una factura artística de muy alto nivel cuando estén completos que es el camino a seguir por otras corporaciones de cara al futuro.
Los palios también están muy completos por lo general. Y es de desear que los que han de completarse mantengan su identidad propia y no se lancen al “estreno por el estreno” y bordar y repujar como si no hubiese mañana. Paciencia, gusto artístico y simbolismo.
CORTEJOS
El “eterno gran mal”. Aunque en general se avanza hacia la dignificación de los mismos, sostenidos en número, ordenados la mayoría y con los enseres cuidados y suficientes. Completas en enseres y ordenadas las de siempre: Prendimiento, Penas y Flagelación. Muy bien ordenada y con aumento de nazarenos la Esperanza. Muy seria y con el orden habitual el Nazareno.
Se repiten los problemas crónicos: cofradías que estiran el cortejo y pueden ir más recogidas. Y lo peor los tiempos de pasos, desesperantes en algunos tramos donde se puede estar más de una hora viendo pasar una cofradía con cien nazarenos. ¿Motivos? Me temo que la profusión de saludos muy demorados en su ejecución es uno de los motivos. No hay que correr pero las cofradías tienen que discurrir, el fiel que observa desde fuera, el que acompaña, el que está siendo catequizado debe acercarse y quedar con ganas de más cofradía. Y, sobre todo, el hermano de fila, el verdadero protagonista, que hace penitencia pero debe ser escuchado más a menudo en este, y otros, puntos.

IMPLICACIÓN DE LOS HERMANOS
No voy a ser yo el que de lecciones porque tengo a algunas de mis hermandades reducidas a la mínima colaboración. En un mundo acelerado, lleno de compromisos y trabajos, las fatigas para ser un hermano comprometido de la hermandad son inmensas. Quizá muchas hermandades han de fijarse unos objetivos realistas. No pecar de escasez pero tampoco de demasía. Actos elegidos bien organizados y con los que la hermandad demuestre seriedad, saber hacer y que tengan algún tipo de beneficio (espiritual, caridad y económico). La profusión de pregones, carteles y actos ( y su simultaneidad) hacen, a veces imposible, al hermano de varias corporaciones acudir a todos.
¿No puede que sea mejor editar un mismo cartel para varios años que suponga un ahorro efectivo? ¿No sería más fácil organizar un pregón en efémerides señaladas o con cierta periodicidad (bianual, quinquenal)?
Y no me queda más que cerrar mi reflexión en voz alta. Y la cierro deseando ver la nueva talla del Resucitado que espero que dignifique el final de nuestra Semana Grande y mueva verdaderamente a piedad para mayor gloria de Dios. Algo que muchos cofrades hemos anhelado durante años.
Enhorabuena a todas las cofradías. Al final es de héroes llevar a las calles el mensaje cristiano cada vez más atacado y escandaloso en este mundo confuso que nos ha tocado vivir.
Que el Señor y Su Santísima Madre nos protejan.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Volver a la poesía





Se empeñan las marionetas de cartón

en emponzoñar las palabras.

Cada vez que entro en tu habitación

fluyen chocolate y nata.

Y las ideas de verte negra y marrón,

y las noches de serenata.

Las idas y venidas a Dios.

La hermosa y azul serpentinata.

Tu cuerpo tendido al sol.

El tiempo buscando escapadas.

Tu pecho sabiendo a alcanfor.

Tu lengua espesa y hastiada.

Mis manos y su eléctrico amor.

Cuchillos que relucen en plata.


Surcos de vino en derredor.

Inercia que se desprende intacta.

Formas de barro y sudor.

Caricias dulces de medio nácar.

Armarios de suspiro y tesón.

Ambiciones de hojalata.

Orquesta de voces en off.

Barrios enteros en armas.

Suicidas y su profundo hedor,

a alcantarilla mental mentolada.

Explosiones de dios redentor,

Niños. Y mujeres embelesadas.

Noticiarios en abierto estupor.

Vomitan voces jaspeadas.



Alcalinos sueños de dolor,

en recortadas montañas.

El oprobioso dueño bicolor

de policías en pos del alba.

Tu silueta perfecta

y dos luciérnagas lejanas.

Muéveme verte con ardor

de mujer desesperada.

Muéveme el viento y el fulgor

y tu bello cuento de hada.

Muéveme el trasdós,

de tus bellas y ojivales arcadas.

La curva de la pasión

de tus labios que matan.


miércoles, 10 de mayo de 2017

Análisis Semana Santa Ciudad Real 2017

Análisis Semana Santa 2017



Cada año me es más complicado realizar los análisis de la Semana Santa ciudadrealeña. No porque no sucedan cosas, ni porque no haya novedades o estrenos, sino por la ausencia total de autocrítica en muchos de los que rigen los destinos de las cofradías, por la enemistad que surge del hecho de valorar u opinar, por la piel extremadamente sensible para algunos con lo suyo. Es dificultoso pero no callaremos como pretenderían algunos y seguiré dando ideas aunque caigan en saco roto. Al final lo único que me mueve es querer lo mejor para las hermandades hechas cofradía, lo mejor para mi ciudad y lo mejor para el Señor y su Santa Madre.
Al final se trata de una opinión personal que solo busca ayudar y si en ella hay verdades como puños sólo queda esperar que quien tenga oídos oiga. Y actúe.

A grandes rasgos

El año 2017 ha supuesto un año de cambios que dejan abiertos nuevos retos para el futuro de la Semana Santa.
En general los cambios que se vienen produciendo son positivos:

1) La carrera oficial. Siempre ha sido un anhelo y ordena el paso de las cofradías. Los desbarajustes en horarios y paso se irán puliendo cuando se asuma como algo natural. Sería maravilloso que se culminase con la estación de penitencia a la S. I. P. Basílica Catedral.

2) La llegada de la Virgen de la Salud. Con una calidad espectacular, un mimo y cuidado al detalle, supone un broche de oro para la hermandad del Prendimiento.

3) Los nuevos recorridos, en general son positivos. Coronación o las cofradías del Viernes Santo han acertado plenamente. Hay que recortar los horarios de algunas otras cofradías en la calle. Evidentemente el mayor lunar es el Silencio y el Viernes por la mañana.

4) El orden y la compostura en las cofradías. En algunos casos es manifiestamente mejorable. Pero, al menos, no han trascendido los escándalos que se han visto en medios de comunicación de hermandades cordobesas y de otros lugares.

5) La calidad del acompañamiento musical. Con todas sus muestras diferenciadas sigue siendo alta. En muchos casos por encima de la propia cofradía.



Lo más bueno o lo mejor

En lugar del habitual repaso por cada cofradía quiero destacar momentos, hechos y actitudes que deben ser modelo a seguir para una Semana Santa ejemplarizante. Estampas que bajo mi prisma personal deben ser guías para trabajar en el resto de corporaciones. Creo que son imágenes que deben representar el hecho fundamental de nuestra Semana Mayor:

- Un barrio hecho plegaria y devoción en Los Ángeles. La comunión del barrio con la Hermandad, y de la Hermandad con el barrio, es tan íntima y genuina que al hacerse cofradía se palpa esa emoción que la más nueva de las corporaciones nazarenas de Ciudad Real ha sabido hacer magistralmente en un tiempo récord. La llegada del palio de la Salud ha supuesto un paso más que deja a la hermandad en lo más alto gracias a un trabajo intenso y fructífero. Ahí están los hechos que, más que nunca, son amores como dice el refrán.

- Las Penas saliendo de la clausura. No soy imparcial y lo sé. Pero también es una de las imágenes que saben a buen hacer. El orden, la compostura, el silencio, el andar sobrio y la permanente búsqueda de la verdad nazarena. Y aquí nos encontramos con la maravillosa contradicción que se hace madera en los muros del Carmen. Más adelante (y aprovechando las actuales circunstancias) comento.

- El discurrir de la Flagelación por la Plazuela de Santiago. En general la estación de penitencia, el orden en la cofradía y los pasos son un testimonio de lo que debe ser una corporación nazarena. Claro que hay cosas que mejorar, como el terno de los acólitos y sus enseres, pero visto lo que hay en Ciudad Real siguen siendo un referente. El referente. Y, además, atesora algunos de los momentos de emoción y belleza más intensos que una cuadrilla de costaleros puede ofrecer.

- El Nazareno cuando pasa por la Merced. Es en todo otro ejemplo de estampa histórica, de perfil de una cofradía que pasa por todos los tiempos y crece. Y su atravesar calles históricas, conventos antiguos, encontrarse ante el Altísimo o cuidar el detalle con el más ordenado y completo cuerpo de acólitos de la ciudad, son una prueba de ello.

- El Cristo de la Piedad agonizando al fondo de la calle Postas. Es un instante más que nos regala la hermandad, es un instante nuevo pero que sabe añejo. El luto, la contención, la singularidad, la perfección de la línea y la curva, el escorzo en definitiva, son señas y dan un sabor irrepetible y único para el paladar cofrade.



Lo bueno

- Las Vísperas, que se han hecho anuncio y pregón, de lo por venir. Cada año superándose y con un orden cada vez más cuidado.

- Las cofradías que van bien encaminadas. La Esperanza, Longinos, Descendimiento y Soledad son cofradías que transmiten una imagen de orden, detalles de gusto cofrade y pasos muy bien andados y van haciéndose un hueco que con el paso del tiempo debe ir a más.

- Nuestro obispo maravillosamente revestido en la procesión oficial del Santo Entierro.

- La fuerza del número, que lleva tras de sí mucho trabajo. Cofradías como el Huerto o la Borriquita son ejemplo de un patrimonio humano que se debe cuidar y mantener.

Lo mejorable

Para mi gusto hay bastantes cofradías que adolecen de problemas que deben ser afrontados y no esperar al año que viene sin tomar decisiones. Como siempre Jueves tarde y Viernes por la mañana, especialmente, se llevan la palma.

- Cortejos irrisorios como los del Encuentro, Jesús Caído, Misericordia suponen la necesidad de una reacción urgente. Jesús Caído parece que ya se plantea el cambio de día algo que es extremadamente necesario en un Viernes Santo sobresaturado de cofradías en Ciudad Real. Más aún en una Semana Santa tan mal repartida como la nuestra.

- Recorridos y horarios como los del Silencio son corresponsables de la pobre imagen que la cofradía da en la calle, con años como el actual con el paso de la Virgen a ruedas, el número de nazarenos en mínimos y, como siempre, con escasa gente en la calle excepto en su salida. Además, la procesión del Martes Santo con la Virgen debería o bien desaparecer o trasladarse a Vísperas. Lo mismo que el Via Crucis.

- Estrenar por estrenar. Es un mal extendido entre nuestras hermandades. Llenar un cortejo escaso con insignias, algunas de dudosa calidad. Hay que ser más consecuentes, estrenar lo necesario, priorizar y guardar.



Lo peor

Como siempre hay cosas para olvidar y que no se repitan.

- Jesús Caído sin poder llegar a San Pedro, arriando el paso cada treinta metros.

- Los nazarenos de bares con la túnica, destapados, sin compostura. Algo que se repite año tras año en cofradías como el Silencio, alguna del Jueves tarde, el Viernes por la mañana masivamente…

- El repertorio musical de algunos pasos y los capataces sin autoridad. Un Cristo muerto con marchas animadas, cambios a destiempo en pasos sobrios, protagonismo y postureo de costalerillos de tres al cuarto, capataces que se lo creen y transigen con esto…

- El Vía Crucis. Cada año con menos gente, cada año un Lunes perdido para las cofradías de Ciudad Real.

Reflexiones

A las ya repetidas hasta la saciedad del cambio de día (sobre todo el Viernes por la mañana), los recorridos racionales (gracias a Dios cada vez mejores), la fusión de hermandades (a ver quiénes son los valientes que dan el primer paso adelante para que alguno tenga que renunciar al carguillo) y los horarios (que también han mejorado) hay que sumar:

1) Tiempo de paso. Sigue siendo uno de los males. Cofradías absurdamente estiradas y tiempos de paso que pueden acercarse a la hora en cofradías con dos pasos. Todas las cofradías deben ir más juntas y que los tiempos de paso sean más cortos.

2) El postureo. Las redes sociales, el ego de algunos y el no educar a la gente joven provoca un aumento significativo de costumbres contrarias al recogimiento y compostura cofrade. Hay que educar también en lo que está bien y mal para evitarlo.

3) Las Penas. Recientemente el Señor de la Luz ha llegado al Carmen para quedarse. Se da la casualidad que es la imagen que los hermanos de Las Penas votamos mayoritariamente para que sustituyera en 2009 al actual Cristo. Maravillosa contradicción la que afronta la cofradía que tiene en su sede canónica, Santo Tomás, a su actual titular y en el convento desde el que realiza la estación de penitencia al titular deseado y votado democráticamente. Esto exige más que nunca una reflexión de porqué entonces no se permitió a la hermandad cambiar su titular (algo que se ha hecho en Campo de Criptana, Torralba y otras localidades) por parte de la curia diocesana mediante decreto. ¿Y ahora qué?  


sábado, 25 de marzo de 2017

Escribir sin duende

Los niños han salido al parque. Pero no juegan. Traen un semblante extraño colgando de sus caras angelicales. Son una extraña mezcla de alegría, monótonos andares y alergias.
La motivación de víctima nace de la pasión insensata de sus padres. Dueños y señores de su vida, su sino y su suciedad.

Nos enseñan que el señor de las moscas atrae el barro para moldear almas. En los centros educativos se venden panegíricos y loas al pensamiento único. Hay abyectas consecuencias en los bebés de laboratorio que sudan medicinas producidas en las selvas de Indonesia.
Las orgánicas certidumbres de estas largas tardes bursátiles caen como lozas, pesadamente, y se hacen añicos. Prohombres de metal iridiado compran y venden en las atalayas del poder.
Centenares de hectáreas esperan ser cosechadas por máquinas que expenden monóxido de carbono. Que convierten en comida y aminoácidos esenciales el sudor ancestral.
Una aldea llena de belleza agoniza entre las cuatro casas de piedra que lloran gotas de las lluvias de marzo. El último gato domesticado se pasea señorial por sus callejas. El cartel de desvío de la autovía colecciona óxido y viejos suspiros.
Entre los cipreses brotan plantas que nadie ha sembrado. El fuego de mis entrañas se queda atrapado en los recuerdos. Lo atávico se me pega al corazón. Y el viejo arado romano parece gritarme cubierto de barro seco y polvo.
Las fuentes durmieron sus aguas. Los vencejos caen en picado sobre los tejados musgosos. El tiempo escribe su elegía con gritos y escupitajos.
Espesuras. Orfandades añejas que se extienden por el páramo. Cuatro perros, un viejo y la espadaña de la iglesia. Sin vida, con espacio.
Hay eco en las plazas y en los regatos.
Maldita modernidad. Sin esperanza ni ilusión.

martes, 28 de junio de 2016

CIENTOS DE DÍAS POR CONTAR

Y el calendario que se despereza con parsimonia. El fruto vedado de nuestros sueños que se hacen, se besan, se duermen y se convierten en golondrinas de papel.
Cientos de días y hemos echado a volar con la ligereza de las aladas sandalias de Hermes. Y nos intercambiamos mensajes mirándonos a los ojos. Con brillo saturado de LEDs juguetones.
Tú levantando el velo de tus ojos. Espesando la noche en tus manecitas de harpista que toca el clarinete. Los sonidos se te han pegado al cuerpo y con el olvido has siluteado figuras maquilladas.
Tú y tus música tristes de atardeceres inmensos. Esos cielos anaranjados donde el horizonte es nuestro tiempo.
Tú y tus solistas quebrados con voces atormentadas y mareantes ecos.
Tú y las maravillas que se guardan en tus labios, los icebergs de tu boca, el taimado brillo de tus comisuras que son dos columpios.
La sonata de las noche que quemamos con ansía. La libertad y sus frías estancias. El arrullo de tu pecho que se arma. La batalla de las libélulas, de mañana. Los planes para volar. Las canas de mi alma. El tren a y media. La gasolina exacta. Restaurantes demodé y asiáticas marcas. Las raíces de los árboles que nos enganchan. Los hombres que siguen matando con sus armas. Días neutros en las atarazanas del estrecho. Accidentes de dolor y ausencias improvisadas. Celuloide en las pantallas y palomitas muy blancas. El sabor del mar y de su agua salada.
Tantos días, más de ciento, desayunando mermelada. Tanto amor por entregarte con la vida a cuestas. Reprogramada. Y no hay sorpresas ni esperanzas. Tan solo querernos hasta que llegue el alba, la vida y Adán con su manzana. No puedo recorrer sólo tantas madrugadas. Si tú vienes mis ojos son dos laberintos que se arropan en tus llamas. Si llegas mis tormentas amainan.
Para tí las lluvias de primavera, los ventisqueros de las condesas. Para tí el olor a tierra mojada y las caricias de mis manos cansada. Para tí esos versos que no se escriben y los besos que nunca se alargan.

domingo, 3 de abril de 2016

ANÁLISIS DE LA SEMANA SANTA DE CIUDAD REAL 2016


He dejado pasar unos días para realizar mi análisis de la pasada Semana Santa. Y lo he hecho para alejar el ruido mediático y las polémicas que este año hemos sufrido. Algo inusual en los más de 500 años de nuestra celebración pasional. Algo propio de nuestra idiosincrasia como pueblo y que se ensucia con la política que viene de fuera a salpicarnos con sus guerras fratricidas.
Por eso quiero que mi primera reflexión sea ésa.
Como cofrade y cristiano soy consciente de que las instituciones y el poder civil representan al ciudadano. Pero, y también es cierto, son totalmente prescindibles en muchas de nuestras estaciones de penitencia. Más aún cuando éstas se utilizan como púlpito para ciertas reclamaciones, como arma arrojadiza de cariz político o como promoción de logros y objetivos propios. No deben ser las hermandades y cofradías, ni debe ser la Iglesia como madre, lugar para ello. Ya expulsó nuestro Señor a los mercaderes del templo por no ser lugar para esos espurios negocios. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios.
Pero hermandades y cofradías como extensión de la Iglesia también han de acoger y ser casa de todos. Por eso de nuestras corporaciones debe partir la iniciativa para integrar a nuestros políticos cofrades en las filas de su cortejo y hacer la penitencia anónima que durante siglos caracteriza a nuestra celebración pasional.
La procesión del Santo Entierro es la oficial para la representación de nuestro consistorio y en ella es donde deben ejercer el hecho de figurar como ediles de la ciudad. Lo mismo que en las fiestas de nuestra Patrona o en la procesión del Corpus Christi. Para lo demás tienen su sitio como fieles y como cofrades. Y pueden y deben dejar fuera sus intereses electoralistas o de otra naturaleza que no sea la puramente cofrade y/o religiosa.


EL ANÁLISIS GENERAL

Ha sido el año 2016 una nueva oportunidad para demostrar el trabajo de las hermandades durante el año. Un año especial de efemérides. Brillantes como está siendo la del 400 Aniversario Cristo de la Piedad. O actos como el Camino de la Misericordia manifiestamente mejorables.


En general se han vuelto a poner de manifiesto las tendencias de las últimas Semanas Santas. Las mismas hermandades al alza o en equilibrio. Las mismas a la baja con casos sin solución porque sus hermanos y, sobre todo, sus Juntas de Gobierno carecen de la más mínima noción de autocrítica. Como siempre hay que reconocer el trabajo que TODOS en mayor o menor medida realizan en sus corporaciones nazarenas. Pero, en ocasiones, el trabajo no es suficiente y hay que saber afrontar nuevos retos y soluciones.
Se han dado pasos en la buena dirección que muchos cofrades llevamos años reclamando. Los recorridos se van racionalizando, los cortejos van más ordenados, las insignias se cuidan… Pero aún existen hermandades que viven de espaldas a la mejora que otras personifican con excelentes resultados de la cofradía al realiza su estación de penitencia.
A nivel general en el año 2016 se han visto más túnicas de nazarenos de fila en la calle, los pasos han ido portados a costal con cuadrillas numerosas y con relevo, el nivel musical sigue en cotas muy altas y de calidad. Ha habido mucho público en las calles a pesar de las condiciones meteorológicas muy cambiantes la primera parte de la semana y bastante frías la segunda mitad. La juventud sigue incorporándose en gran número a nuestras hermandades y cofradías. Los medios de comunicación han desarrollado una amplia labor de cobertura y difusión.
Todo ello está en el haber de una celebración que supone la más importante de nuestra ciudad y que debe seguir mejorando para lograr en algún momento el Interés Turístico Internacional que poseen otras Semanas Santas con menor mérito que la de Ciudad Real. Y es mejor no decir nombres.

PROBLEMAS Y SOLUCIONES

En general los problemas repiten la casuística de los últimos años. Aunque hay mejoras muy sustanciales.

1) Viernes Santo mañana. Hoy por hoy, para mi, es el principal problema de la Semana Santa de Ciudad Real. Hermandades (excepción de la Oración en el Huerto) al borde de la desaparición, con cortejos ínfimos, con una vida muy reducida y con problemas en muchos sentidos. Además ésta procesión supone un tapón para las del Viernes por la tarde y un lastre para dar brillo al Jueves tarde porque comparten con muchas de esas hermandades recursos humanos y de fieles.
La solución ya la han diagnosticado muchos y me atrevo a repetir:
a) Repartir hermandades en otros días. Abrir el melón del Lunes Santo. Aprovechar el Miércoles Santo. ¿Acaso alguien duda que el Lunes Santo los cortejos del Encuentro, Jesús Caído o la Misericordia tendrían menos gente que el Viernes por la mañana? Es prácticamente imposible.
¿Y el Miércoles para una Oración en el Huerto que serviría de contrapunto magnífico a la Flagelación?
b) Fusión de hermandades. Ciudad Real carece de más hermandades donde se contemple a María siguiendo los misterios de su Hijo. Una racionalización y unificación en el diseño de túnicas permitiría que estas hermandades aunasen esfuerzos y voluntades. En definitiva que tuviesen más fuerza y recursos dejando de lado los egos personales con un valiente paso al frente. Un ejemplo para una ciudad demasiado acostumbrada a la división y al enfrentamiento tan lejanos del espíritu cristiano.

2) Recorridos:
Se ha mejorado sensiblemente. El Silencio, el Jueves Santo tarde y el Viernes Santo por la mañana tienen los recorridos más manifiestamente mejorables.
El Silencio viene dado por mantener el recorrido original que ha perdido vigencia, estética y sentido catequético. Hay quien defiende la penitencia como único sentido de la cofradía, pero en el marco actual lo catequético y lo humano han de ir ganando peso.
El Jueves Santo por la tarde debe acortar su recorrido por razones obvias, al igual que el Viernes Santo por la mañana donde el remedio fue peor que la enfermedad.

3) Horarios:
Ciudad Real debe dirigirse hacia estaciones de penitencia entre 3 y 4 horas como máximo. Siendo las cofradías que vienen de barrios (Prendimiento y Medinaceli/Esperanza) las que pueden alargar más su horario debido a su situación.
Lo del Silencio sigue siendo el verso suelto. Adelantar su salida a las doce o la una de la mañana y su entrada a las cuatro o cinco no restaría ni carácter penitencial, ni idiosincrasia.
La Soledad ha tenido alguna crítica respecto al horario pero tiene una problemática añadida de carácter litúrgico (ha de entrar antes de la vigilia de Resurrección) y de logística con la parroquia de San Pedro. Lo ideal sería un horario de 18 a 22. El recorrido es el perfecto.



COFRADÍAS

El análisis pormenorizado de las cofradías es lo que ha levantado más polémica en mi habitual reflexión tras la Semana Santa. No sólo polémica. Se ha utilizado para ataques personales contra mí en el seno de alguna hermandad. Algo absurdo puesto que lo único que siempre he pretendido es que todas las hermandades mejoren su imagen y evolucionen. Siendo todos mejores el conjunto es más admirable y se ve beneficiado.
En primer lugar las VÍSPERAS han sido lo brillantes a lo que nos tienen acostumbradas los últimos años:
DOMINGO DE PASIÓN: Una lección de cofradía en la calle. Mucho público, seriedad y orden. Linares poniendo el magnífico broche musical en un repertorio original e inédito. El exorno floral muy vistoso y cuidado.
VIERNES DE DOLORES: Un barrio hecho Dolores. Quizás menos hermanos acompañando debido al cambiante tiempo. El paso muy bien exornado y andado.

DOMINGO DE RAMOS

BORRIQUITA. Hermandad que pese a sus escasos recursos sigue en progresión. Debe seguir trabajando en el colegio salesiano porque le está reportando muy buenos resultados. El cortejo ordenado. Los pasos exornados de manera sencilla y andando sin descomponerse a pesar de la aparición final de la lluvia. En progresión positiva. Hecho de menos, como siempre, las potencias para el Señor. Hay que seguir trabajando las túnicas, al menos para mantenerlas. Ahora sí es un pórtico digno para nuestra Semana Santa. Enhorabuena.

CORONACIÓN DE ESPINAS. Mejoría general. Más túnicas en la calle. Los pasos andando más serios. Muy emotiva este año la salida de la Merced. El paso de misterio con mejor exorno floral. El palio puede mejorar el exorno incluido el recomendable bordado de los respiraderos. Le vendría bien a la hermandad recortar un recorrido excesivamente largo para una cofradía de centro. Se nota un cambio a mejor. Hay mucho trabajo por delante pero se nota el trabajo y esfuerzo.

PRENDIMIENTO. En su excelente línea de puesta de largo de una gran cofradía. Lección de orden de su numeroso cortejo (más de cien túnicas). El paso con un maravilloso exorno floral y andando con la habitual elegancia. Por ponerle un pero la desastrosa bulla en la Merced que descuadró paso, fieles, acólitos… Comandada por un puñado de elementos de nula cultura cofrade y cuestionable gusto. El discurrir de la cofradía por su barrio, de recogida, es de lo más emocionante e íntimo. Se puede caminar con el Señor Cautivo y rezarle pausado. En espera del histórico año que viene con la Salud bajo un palio de ensueño. Adelante con el trabajo.



LUNES SANTO

Lástima de día para cofradías. Lástima de oportunidad perdida.
El Via Crucis menos numeroso que recuerdo. El Cristo de la Buena Muerte, con unas andas como las que estrenó el Cristo de la Piedad este año, realzaría el acto y permitiría al fiel centrar la oración en la sagrada imagen.

MARTES SANTO

MEDINACELI. De recogida a su barrio es un paso con un número ínfimo de túnicas y con cuatro niños delante de un pasito. El paso bien exornado y andado. Es una lástima que el número de saludos entorpezca el discurrir de la pobre cofradía y de otras que venimos por detrás. Para mí Medinaceli y Esperanza deberían ser la misma hermandad con unos recursos humanos mayores y un objetivo común. Pobre imagen de la cofradía de la que se salva el paso.

ESPERANZA. De recogida iba suficientemente ordenado el cortejo con un repunte en el número de nazarenos. El paso andando bien con su personalidad propia. El exorno correcto. Un trabajo constante que da sus frutos. A seguir así.

PENAS. Es mi cofradía. Y es según sus escasos recursos de las que más gente pone en la calle. Un cortejo ordenado y largo. Con insignias. El paso andando con su cadencia única de nazareno antiguo. El primer año sin Marcelino Abenza padre al frente. A él le debemos las formas únicas de este paso y su cadencia inigualable. Las Penas son referente porque el maestro de capataces de Ciudad Real así lo quiso. El paso exornado con sencillez y mimo.
Un Cristo viejo que, sin acabar de levantar la devoción del pueblo, logra aunar una gran cofradía a su paso. Quizá hayamos llegado al cénit de lo que podamos dar de sí. Y nuestros problemas sean de radicación u otra naturaleza. Pero la lección de trabajo y esfuerzo que dan las Penas cada Martes Santo son para enmarcar. Una Junta de Gobierno que merece un reconocimiento especial.



MAYOR DOLOR. Vistos los problemas de la cofradía esta procesión debería desaparecer o realizarse en vísperas (¿Sábado de Pasión?)

MIÉRCOLES SANTO

FLAGELACIÓN. Otra lección de lo que debe ser una cofradía. Casi 130 nazarenos en un cortejo largo que es seña de identidad. Los pasos con exornos cuidadísimos y andando como es habitual. El misterio magnífico, de los mejores años para mi gusto. El palio sigue siendo el mejor andado de la ciudad aunque personalmente me guste más el repertorio de otros años. En ésta cofradía cristaliza el trabajo y mimo de muchos años. Como siempre de dulce.


SILENCIO. En bajísimas cotas de nazarenos. Al menos este año procesionan los dos pasos. Sigo manteniendo el habitual discurso. Cambio de horario y de recorrido.
A mi parecer. Y por sugerir algo y quien tenga oídos que oiga:
Salida a las 00.30.
Recorrido: General Rey, Compás de Santo Domingo, Lirio, Norte, Plaza de Santiago, Ángel, Plaza de Agustín Salido, Jacinto, Toledo, Pasaje de la Merced, Caballeros, Plaza del Carmen, Azucena, Prado, Feria, María Cristina, Plaza Mayor, Cuchillería y Ruiz Morote.
Entrada a las 04.30.
Respecto a los pasos muchos hermanos barajan varias soluciones: mantenerlos a un hombro con pasos más reducidos en canasto y dimensiones. Situar a Cristo y Virgen en un solo paso. Cambiar los pasos a costal. Todas son viables menos mantener el actual y calamitoso estado de falta de portadores e indefinición.

JUEVES SANTO

Este año no pude presenciar ni el Jueves Santo tarde ni el Viernes Santo por la mañana. Pero coinciden con algunas de las cofradías que más pobre imagen dan en la calle. Ya he mencionado anteriormente algunas de las posibles soluciones. Lo que es insostenible es que el Viernes Santo por la mañana discurran cinco cofradías que, a excepción de la Oración en el Huerto, den una imagen muy pobre con cortejos ínfimos, y que las Juntas de Gobierno y hermanos estén instalados en la autocomplacencia.

VIERNES SANTO

PIEDAD. Enorme. Un crucificado que anda de lujo. Una cofradía ordenada, con insignias de calidad. El trabajo de cuadrilla y cuerpo de capataces nos brinda algunos de los momentos más sobrios y, a la vez, elegantes de nuestra Semana Santa. El nuevo llamador excepcional. Me gustan más los claveles 'sangre de toro' pero siempre esmerado el exorno. La Merced, la esquina Feria-Prado, la entrada… Tratado de cómo debe andar un Cristo muerto.

DESCENDIMIENTO. El cortejo corto pero ordenado y cuidado en detalles. El paso bien exornado y bien andado. Un misterio de mérito que debe seguir aunando voluntades para crecer. El camino que llevan es bueno.

ANGUSTIAS. El cortejo también corto. El estupendo exorno al que nos tienen acostumbrados ha flojeado un poco este año (a mí me sobran calas y palmito) pero es gusto personal. Para mi gusto desentona el repertorio elegido con un Cristo muerto y antes del Silencio del Sepulcro. La Virgen se puede ahorrar la diadema-aureola. Hay mucho trabajo por delante.

SEPULCRO. Ante los problemas y los rumores pueden tener una buena línea de trabajo. Enhorabuena por el recorrido corto y sin dislates. A los que protestan, ya en la calle Paloma venía el Señor sin apenas gente viéndolo. Hay que recuperar una cofradía entera sin apenas túnicas. El paso bien en silencio y con un paso corto y reposado.

AVE MARÍA. Sorpresa positiva. Cortejo largo y con más orden que otros años sin desbandada final de nazarenos. El paso andando muy bien, muy fino, con un repertorio más cuidado. El Pasaje de la Merced de lo más bonito del año en cuanto a palios que han discurrido por él. Bien el exorno. Camino a seguir que realza a la cofradía.



SÁBADO SANTO

SOLEDAD. La delicadeza de la sobriedad hecha hermandad. El misterio con una seriedad y una elegancia sin parangón. La capilla y el coro poniendo el toque fúnebre que la liturgia de la jornada exige. El palio dando una lección de sensibilidad musical y de andar sobrio. El broche perfecto para lo que la Semana Santa debe ser. Hay que aumentar el número de túnicas pero el orden del cortejo es sensacional desde los cirios de respeto al palio. A seguir así.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Seguimos buscando Resucitado con unción religiosa y acorde con nuestra Semana Mayor. Y Madre Gloriosa que le acompañe.


PS. Incluyo recuento de nazarenos de cofradías realizado con contador por pulsación. Los datos están sujetos a revisión. Los datos de costaleros son aproximados así como el apartado otros (cortejos de preste, mantillas, servidores, nazarenos destapados, etc). También lo son los de las hermandades de Las Penas y el Nazareno. El resto pueden tener una pequeña desviación de +- 5 debido al lugar donde se presencia el discurrir de la cofradía.


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